Una joya disxlisea

Imaginemos que lo que antecede a estas palabras, las letras, están en una nube, todas acumuladas, una arriba de la otra, pegadas, superpuestas, caóticas. Después imaginemos que para armar cada palabra tenemos que extraer esas letras de a una, hasta que de esa unión se arme un sentido. Sin embargo, una letra salió en lugar de otra y se instaló en esa palabra:se armó otra cosa, un sin sentido,o mejor dicho, un otro sentido. Esa puede ser una de las maneras de graficar la dislexia, un desvío de la lengua, un armado propio que no coincide con el del resto.

Foto: ”Negro” Karamanian (gentileza de la artista)

Los anillos de Paula Giménez Márquez son piezas disléxicas, donde hay pequeñas variaciones que cambian el sentido de la joya. En vez de estar engarzada al frente una piedra puede estar de costado, ahí donde un dedo se roza con el otro. También pueden ser más pequeños, al punto tal que no pasen, ni entren en el meñique o sean un anillo midi (la pieza cool para las primeras falanges del dedo).

Ella dice que tener dislexia, porque Giménez Márquez tiene, es como “tener el auto corrector del teléfono un poco loco. Uno puede agarrarse la cabeza por haber escrito una cosa en lugar de otra, o puede tomar ese supuesto error como una puerta hacia caminos a los que jamás hubieras llegado siguiendo el orden lógico y establecido” y elige esa segunda opción, que es la más interesante porque es la de la invención. Esos anillos son producto de muchas cosas, piezas que, como la joyera dice, fueron hechas como una colaboración entre la dislexia y ella. Hacer con lo que se tiene a mano, no sólo lo material, sino también con lo anímico, es inventar.

Foto: ”Negro” Karamanian (gentileza de la artista)

La potencia de una joya contemporánea no se encuentra sólo en su parte estética o controversial, también aparece cuando se entiende que por ser un objeto que está pensando para usar en el cuerpo hay un sin fin de posibilidades para hablar de otras cosas. Con sólo correr una piedra de lugar, o hacer un anillo más chico, la dislexia y Giménez Márquez hablan. Hablan de síntomas, de modos de ver el mundo, y lo más importante quizás es que al usar esos anillos cualquiera puede escucharlas y sentirlas. La joyería es un acto de comunicación, e incluso cuando en vez de agarrar la letra que creemos correcta este duo elige otra, ellas se hacen entender y nos incluyen en un diálogo hermoso, caótico pero por sobre todas las cosas, creativo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s